Contemporaneidad de la Literatura Infantil – Juvenil en Venezuela

                                                                               David Figueroa Figueroa

“La literatura que se escribe con el propósito de que los niños se apropien de ella, tiene en primer término que serlo: ser literatura”
Eliseo Diego

Poeta David Figueroa Figueroa

Para que los lectores tengan una idea sobre algunos poetas que se han acercado a la creación de textos que puedan considerarse para niños y adultos, doy un viaje somero por varios escritores venezolanos, creadores donde la poesía tiene ese don de fijarse en los sentidos para quedarse allí hasta la eternidad, no todos escriben y escriben con la finalidad de que los chiquillos la tomen, pero estoy seguro que muchos niños despiertan los poemas al tenerlo frente a sus ojos; otros cultivan este difícil arte desde que amanece hasta que oscurece, para emplear una hipérbole; han descubierto que ella entra en los traviesos cuando la sencillez, la metáfora, el ingenio, el humor y las imágenes acompañan las oraciones, también se han dado cuenta que la poesía para estos geniecillos, por lo menos deben viajar a los más lejanos y cercanos con la velocidad de la luz y la franqueza del cariño de la madre, han visto que el poema para ellos (los niños) tiene que navegar definitivamente por las profundidades llanas del realismo y la fantasía, ser visible e invisible a la vez, pasear por la conciencia de lo dulce, del vuelo, la frescura y lo maravilloso-tangible.

                                    ANDRÉS ELOY BLANCO (1897-1955)

Este creador abarcó muchos géneros literarios: Poesía, dramaturgia, ensayo, novela, crónica, además de ser humorista, orador y abogado. Indudablemente, la poesía para salir al aire, para llegar a las nubes y convertirse en estrella, necesita de talento y constancia, cuando se fusionan estos dos elementos da por seguro un fruto que lo espera tanto el presente como el futuro.El narrador Alfredo Armas Alfonso nos da el siguiente retrato: “Andrés Eloy mira la luz entre las uvas del patio, mira la luna blanqueando los salitrales de Caigüire. Tímido, enjuto como el padre, el perfil del viento le construye el sueño. El parral invade los olivos, trepa la teja, madura aquella sombra densa sobre los ladrillos, sobre el agua del tanque. Los azulejos buscan el dulce fruto de los gajos, y el niño ve cómo  cielo se esconde entre los sarmientos. Tiene ya miedo de la soledad quien colecciona luceros en lugar de trompos y pichos”.

Conseguimos en el poemario Poda una serie de textos que el autor ha denominado Bestiario, poemas que fácilmente pudieran estar en una antología de literatura infantil, allí juegan un lugar muy importante la economía del lenguaje y el humor, la humanización es el ingrediente que más sobresale, conjuntamente con el símil y la metáfora. Leamos algunos:

Las garzas

¿Es una nube? ¿Es un punto vacío

en el azul…? No, amigo mío,

es un bando de garzas… Son las novias del río…

El boa

La cola en el árbol, la boca en el río,

es todo un cauce:

entra al Orinoco la cascada viva,

el tributario de carne.

 

MANUEL FELIPE RUGELES (1903-1959)

La palabra trasciende gracias a ese mágico sentir que a veces puebla tanto lo sagrado como lo profano, en ella las cosas se vuelven un mar de grandes misterios cuando el lenguaje es tocado por la vara mágica de la metáfora, además si éste confluye en los hallazgos expresivos de los caminos de la escritura y la lectura. Ambas jamás deben separarse porque son más que hermanas, en tanto, me permito repetir las sabias palabras del poeta mexicano Octavio Paz: “El poema es lenguaje erguido”.

Manuel Felipe Rugeles nace en San Cristóbal el 30 de agosto de 1903 y muere en Caracas el 4 de noviembre de 1959. En el año 1937 el poeta da a conocer el poemario Cántaro donde se asienta que la remembranza galopa como caballo alado en la llanura del ser: “En el recuerdo / cada palabra / es como una semilla / que al echarla en el viento prospera”, “Y este arroyo que ahora canta / no es un arroyo de otro día”. Los fragmentos dan pie para afirmar que el creador cargaba en su mente todo el entorno que sus ojos almacenaron en un determinado tiempo.

El ensayista Raúl Agudo Freites en su libro: “La memoria perdida” es muy certero cuando nos dice: “Los poemas de “Cántaro” tenían una factura fluida, un sabor más bien castizo. Tampoco era un poeta extranjerizante. Al contrario, del libro emanaba un regionalismo depurado, una visión entrañable del paisaje y los motivos de la montaña andina”.

Es importante señalar que la invocación tiene presencia altiva: “Rueda que enreda el recuerdo / dolido de viejos años, / cuando la niña tenía / el júbilo de los pájaros”. “Rueda de moler tristezas / mientras la aguja va andando / su camino interminable”.

La mirada echada hacia atrás, acompañada del sabor visual de la metáfora, las imágenes coloreando los espacios para dignificar las huellas de las horas transcurridas en el andar y desandar. El crítico Fernando Kofman asevera: “Cada trabajo poético, realizado con intensidad, nos aporta lo suyo”. Indudablemente que la creación es un largo sendero donde muchos se quedan después de cansarse en el cansancio, otros alcanzan la posteridad: “Haced recuento siempre / de la vida que llega, / de la muerte que pasa”, “Para asir el minuto del milagro, / hasta el límite azul del universo, / dejad que ronde pasajera el alma”.

Es darle al tiempo una visualización y al mismo momento dialogar con él, lo temporal fusionado con lo intemporal. Lo vivenvial alentando la voz del día, se observa la noche lanzar su despertar al mezclarse con el aliento de la nostalgia, es callarse y pronunciar palabras el pincel del pensamiento.

Después de haber dado algunos pasos cortos sobre varios libros del poeta Rugeles, me detendré en su consagrado poemario para niño y adultos: ¡Canta, pirulero! (1950). Desde muy temprana edad cargo en mi memoria dos poemas los cuales recitaba los sábados en los actos culturales de mi querido Grupo Escolar República de Nicaragua en Yaracuy. Ellos son:

 

La gata

 

¡Un cintillo de plata

para mi linda gata.

Porque bebe la leche con nata.

Porque sigue al ratón y a la rata.

Porque es novia del gato pirata.

Toda su fortuna,

le dará la luna.

Tal como esta gatita ninguna

hay en toda la historia gatuna,

con sus ojos color de aceituna

Recojamos flores

para sus amores.

Este niño Don Simón

 

El niño Simón Bolívar

tocaba alegre el tambor

en un patio de ganados

que siempre estaban en flor.

Montó después a caballo

dicen que en potro veloz,

por campos de San mateo

era el jinete mejor.

Pero un día se hizo grande

el que fue el niño Simón,

y a caballo siguió andando

sin fatiga el soñador.

Para que nos hable de este magnífico libro, traigo al poeta J. A. Escalona Escalona, quien asevera que: “!Canta Pirulero! es uno de los mejores poemarios para niños que ha escrito un poeta de nuestro idioma. Manuel F. Rugeles ha tomado – selectivamente – las experiencias propias de la infancia y, ordenándolas en síntesis creadora, las ha transformado maravillosamente en una poesía incontaminada de intenciones didácticas y pueriles verbalismos”.

La palabra en haz y envés dedicada a la comunicación del escritor con el lector o mejor decir una simbiosis que da origen a que el verbo perdure en lo interminable del tiempo, el lenguaje grácil y de aurora dejando su huella cual caminar de profundas raíces: Oigamos su texto Deja de llorar: “Niño: deja de llorar! / ¡Que vas a agrandar el mar! / En la arena haciendo barcos / y castillos se diría / que todo lo has de alcanzar / ¡Pero deja de llorar! / ¡Tu padre salió de día / y ahora habrá de tomar / con su red de pesquería / y sus peces de cristal / ¡Pero deja de llorar! / ¡Que vas a agrandar el mar!”.

También nos unimos a Ana Mercedes Azuaje de Rugeles, cuando afirma: “Es una poesía noble, bellamente pura; una poesía que era ya la exaltación hacia las grandes maravillas del mundo”.

AQUILES NAZOA (1920-1976)

Es un poeta que jamás separa la niñez de lo adulto, con una magia deslumbrante toma de las manos las edades y hace de ellas un verdadero mundo de prodigios, la sencillez aunada a lo luminoso, carne convertida en huesos y huesos convertidos en sueños. Armoniosamente lo espontáneo vuela y se convierte en luciérnagas de metáforas que navegan tanto el cielo como el mar, todo lo que toca lo convierte en Poesía, sin dejar por fuera el cosmos donde el hombre hace y deshace. Con respecto a los versos considerados para chiquillo, el poeta Efraín Subero nos dice: “Poesía para niño. De la mejor que no se pierde en abstracciones retóricas que nada dicen al pequeño lector”. He aquí algunos ejemplos:

“Mientras se oía

desde una rosa

la deliciosa

marcha nupcial

que con sus notas

creaba un ambiente,

completamente matrimonial

Este fragmento del poema, Las lombricitas, escrito por cierto en pentasílabo, demuestra como el poeta con suma delicadeza nos sumerge en los cosmos poéticos y a través de la humanización, la metáfora, la hipérbole y otros recursos literarios, la belleza agarra a los traviesos y los convierte en asiduos oyentes que ya cómplices son magos que también transitan la memoria y la fantasía.

Como maestro del humorismo, para él es fácil darnos textos que las palabras dulcifican y la risa cabalga montada en su barco de papel: “Buen día, tortuguita / abuelita del agua / el pescuecito alargas / mostrando unas arrugas / con que das la impresión de que llevaras / enrollada una toalla en el pescuezo / o una vieja andaluza muy gastada”. Vemos el diminutivo que aparece para acercarnos al verso con aire de ternura y no de facilismo, cosa que a veces se nota en algunos poemas escritos sin tomar en cuenta la inteligencia y magia de los pequeños. En el libro de Manuel Caballero, El orgullo de leer, conseguimos: “Aquiles Nazoa es el primer escritor en Venezuela que concibe el humorismo como un arte autónomo. Se entrega a él con el aporte de su inmensa cultura, su sensibilidad artística, su excelente vena poética (ya estoy otra vez con los lugares comunes, pero ¡qué se hace!). Como en todo artista digno de ese nombre, eso lo hará sufrir intensamente”.

Su facultad para escribir es infinita, prueba de ello es cuando leemos sus fábulas, las cuales pueden ser en coplas, pareados, libres y otras formas rimadas. Vamos a divertirnos con Fábula con zorro y gallinita:

Viendo una gallinita enfermo a un zorro,

acudió conmovida en su socorro.

Y lo trató tan bien

que el zorro se curó de un santiamén.

al final fue que el zorro de este cuento

dio una fiesta exquisita

y celebró su restablecimiento

Comiendo gallinita.

Igual que esta encontramos muchas fabulas en su haber, allí observamos que la palabra brilla sin necesidad de ponerle pinturas exageradas o rimbombantes, la naturalidad o franqueza es el vehículo para pasear, viajar sin trabas por todo el globo terráqueo, es como si el poeta tuviera siempre a su disposición, una avioneta, un jet, un bus, un caballo o cualquier ente donde pueda corretear, donde pueda dejar sus flores de humor y sabiduría. No puedo culminar este acercamiento al extraordinario Aquiles Nazoa sin tocar La historia de un caballo que era bien bonito, él empieza: “Yo conocí un caballo que se alimentaba de jardines. Todos estábamos muy contentos con esta costumbre del caballo, y el caballo también, porque como se alimentaba de jardines, cuando uno lo miraba los ojos las cosas se veían de todos los colores en los ojos del caballo”. Sin lugar a dudas es un cuento maravilloso, desde todo punto de vista, las figuras literarias y la forma de contar la historia permiten una aproximación rápida y familiar, todo el texto da cabida a que los niños vuelvan a cada rato a enfrentarse con las páginas para entablar una complicidad tanto con el caballo como con la naturaleza

CARMEN DELIA BENCOMO (1923-2002)

La escritora Blanca de González, en su investigación La raíz mítica y la ética martiana en la obra para niños de Onelio Jorge Cardoso, nos dice: “Para que la comunicación se realice el niño deberá ser atraído por el libro. Esta atracción es inicialmente sensorial: vista y tacto. La aprehensión del gusto por la obra viene dada por sus contenidos estilísticos y estéticos, que debe ser preocupación formal del escritor, porque el niño es un lector distinto al lector adulto, y esa es la diferencia que marca la literatura infantil frente al resto de la literatura”.

Aclara esto que el creador entregado a estas ocupaciones arduas nunca debe ignorar que el animismo es un componente que siempre se consigue en el infante, su inteligencia se eleva tan alta que generalmente compite con golondrinas y estrellas multicolores.

Bien lo interpreta la poeta y educadora Carmen Delia Bencomo y al leer sus escritos enseguida comprendemos que muchos de nuestros docentes sí han puesto y ponen en práctica los consejos del estudioso Efraín Subero: “Cuando la literatura se junta en un todo armónico, con lo recreativo y lo didáctico, entonces no sólo sirve para el disfrute y hasta para enseñar historia y geografía -¿no lo ha hecho por siglos la poesía folklórica?-, sino para elevar la condición humana, para recordar al hombre su condición de hombre y al niño lo hermoso de ser niño, algo que se es por única vez”.

Cuando leemos el poema Llanura de la creadora mencionaba anteriormente, observamos el dominio del octasílabo, la metáfora, la humanización, la sinalefa, la ley del acento final, la rima, y por supuesto la inigualable y necesaria imagen. Leamos el texto:

Llaneritos de mi tierra

llaman la lluvia al cantar.

Y van abriendo caminos

con las llaves de la paz.

Alegre está la llanura,

la lluvia la hizo alegrar;

porque el monte reverdece

cuando siente la humedad.

Llaneritos de mi tierra,

hijos de la libertad;

llanura de la esperanza:

tierra, trabajo y bondad

El poema El niño pintor, escrito en hexasílabos, la humanización cabalga los cuatro puntos cardinales y junto a las imágenes dibujan un monólogo donde la belleza interior es un sol naciente. El niño se transforma en un Picasso o en Carmelo Fernández. La musicalidad y lo plástico, como verdaderos protagonistas. Escuchemos:

Un niño pintor

pregunta a una flor:

¿Por qué Dios te ha dado

tan lindo color?,

la flor no responde

y roja se pone

de puro rubor;

entonces el niño

toma su paleta

y con gran cariño

pinta su primor.

ORLANDO ARAUJO (1927 – 1987)

Desde la primera carta encontramos que el creador nos quiere llevar a lo cierto, a lo verídico, pero con ojos de poeta, la metáfora caminando por los cuatro puntos cardinales de los sentidos, todo un juego donde el más allá y el más acá se encuentran y se dan las manos, lo real es un sueño y el sueño es real, una completa paradoja, entonces la escritura se llena de decires, es la confianza del hombre que le habla a un hermano con el verbo fiel y pleno de fuerza: “El amor es un estado de ánimo de los madres, los cielos, los ríos, las montañas. Uno participa en él, se baña en él y se sacude y se revuelca lleno de sueños antes de dormirse en él”.

Puede verse que la escritura está fusionada con el entorno, que existe una verdadera empatía desde la vista al objeto, desde el sentir a la esperanza y de la esperanza al cariño, pasión de dar siempre todo aquello que, quizás nunca recibimos.

Casi todos los textos cartas o cuentos-cartas, nos trasladan por senderos donde lo poético consigue dejar huellas que cargan a cuestas un sinfín de viajes, vivencias que recorren el cosmos como aves ganosas de espacio y recreación, ellas (las cartas) pueblan lo imaginario conjuntamente con consejos y sugerencias, de allí que el autor va del pasado al presente como del presente al pasado, dando vueltas como un trompo por lo que vendrá, son epístolas que pretenden darle al niño o al adulto palabras para que anden jugando a través de la poesía: “El apamate es una copa de vino / Hay un apamate blanco hecho de espuma de nube, tan raro como el amor verdadero. El apamate blanco son palomas”.

Sin equivocarnos podemos afirmar que: Cartas a Sebastián para que no me olvide, cumple a cabalidad lo que nos explica el escritor José Gregorio González Márquez: “Desde temprana edad el niño se interesa por los textos que estos le permitan viajar, navegar y disfrutar de la aventura que representa la lectura. Cuando el infante se acerca a los libros deja de lado el ocio para enfrentarse a su imaginación. El proceso de la lectura le facilita iniciarse en un mundo donde los sueños y la libertad son pasajeros de su vida. La poesía y los cuentos se convierten, entonces, en compañeros inseparables en su existencia”.

Indudablemente que Orlando Araujo siempre persiguió en una forma u otra que esto ocurriera, que la escritura fuera un amigo incondicional del lector, fuese este de cualquier edad.

                                       JESÚS ROSAS MARCANO (1931 – 2001)

Evidentemente que las creaciones que llegan al niño son aquellas donde la sonrisa está más abierta que lo abierto, lo sencillo jugando a lo serio cual ardiente paradoja, reconociendo que el verbo debe rozar lo real y convertirlo en espejo de lo no existente.

Este creador llevaba el periodismo como bandera y como buen poeta que era y que fue, no pedía jamás la oportunidad de ponerlo en práctica, cosa que veremos al analizar varios fragmentos de un texto de su autoría:

Los animales más pequeños

bajo el moriche generoso

-el árbol de la vida

que llamaron los otros-

se pusieron a jugar

al periódico

Cuando preguntó

el loro:

Los bichitos del corro

echaron hacia la ermita del búho los ojos.

La versificación es sencilla y la humanización camina por todas partes, lo que permite que los pequeños y también los adultos se adentren al texto con la prisa de un sediento, allí no se ve por ningún lado la retórica (artefacto verbal que solamente hace que lo escrito se pierda en el no decir), por el contrario el poeta se transforma en docente y se cumple a cabalidad lo que afirma el investigador y poeta Efraín Subero: “Rosas Marcano sigue siendo nuestro maestro y poeta. Y que ha encontrado en la poesía infantil y en el periodismo escolar las disciplinas que conjugan en un todo homogéneo su ejercicio vital”.

Que hubo primera comunión del nardo,

que hubo conformación de la azucena

y que las lombricitas a la lluvia

por refrescar la tierra

le pagaron con doces margaritas

en lugar de monedas.

Que huían las langostas devastando

las espigas más tiernas.

En estos dos fragmentos del texto Pregón, conseguimos que el autor ha empleado pocos diminutivos (bichitos y lombricitas), tal vez poniendo en práctica su misma lección, cuando dice: “He tratado en lo posible de no emplear diminutivos. Naturalmente que hay diminutivos insustituibles en la literatura infantil. Pero su reiteración empobrece el ejercicio literario. Minimizan la poesía infantil, la hacen ripiosa, pobre”.

Leo con detenimiento, Cotiledón, cotiledón, la vida, obra que data el año 1965, allí el poeta comienza con dos textos de poesía tradicional, me refiero al soneto, textos escritos para sus hijas cuando solamente tenían cuatro y cinco años. A parte de ser endecasílabos perfectos, el autor nos llena de un sinfín de versos donde cabalgan las humanizaciones con la característica que a veces son los seres racionales que se convierten en cosas, plantas o animales, también ocurren situaciones que se dan a la inversa. Para mejor conocimiento de los poemas citados, he aquí un cuarteto y un terceto.

Ella es la flor de los manzanos rojos.

Ella es mi rastro alpino en Venezuela;

el Tirol desatado que encarcela

la noche tropical entre sus ojos.

Dame un poquito del agua. Hasta mañana.

Papá, déjame abierta la persiana,

_O no quiere que sueñe la lluvia-.

Lo frecuente o cotidiano tratado con la óptica del que se sabe que lo lírico se vigoriza con los tonos poéticos, nada de perder la cadencia, aunque la palabra se trate con cierta energía o vivencia, la emoción aunado al humor hacen un delicioso pastel de creatividad. La transparencia por encima del no pintar ni siquiera un trazo. Es que se lleva a la realidad lo que pregonan Graciela Perrigoni, María del Carmen Fernández y otros, en el libro, Cuatro propuestas críticas: “La literatura infantil es un acto de comunicación, de carácter estético, entre un receptor niño y un emisor adulto, que tiene como objetivo la sensibilización del primero y como medio la capacidad creadora y lúdica del lenguaje, y debe corresponder a las exigencias y necesidades de los lectores”

LAURA ANTILLANO (1950)

Escritora dedicada a dar a conocer por todo el planeta, no solamente la literatura para los mayores, sino también, de manera teórica y práctica la escritura para infantes, para niños son sus obras: ¿Cenan los tigres la noche de navidad?; Narcisa ha desaparecido; Emilio en busca del enmascarado de plata, entre otras.

En el relato, La vida secreta de abuela margarita, encontramos que una niña de siete años corretea con amigas se cae y es llevada a la enfermería donde es radiografiada y le colocan un yeso. Después entra en más relación con su abuela Margarita, quien le enseña una serie de cosas: desde su amistad con un periquito azul, un móvil de metal que da sonidos agradables, también como se divertía viendo su figura en el techo con el reflejo de la luz de una lámpara, como reconocer el aroma de cosas, entre ellas: canela, queso, café, una rosa y la gata del vecino. En esa época la niña aprende el nombre de varias plantas, y se relaciona con el canoro gonzalito. Con los pinceles se da a la tarea de pintar, descubre que la gata Mancha es a veces una pantera presta para matar gonzalitos. La niña se hace una verdadera artista y todo lo pinta, desde lo real hasta lo imaginario, ha dejado atrás algunas travesuras, pero ahora tiene nuevos amigos: sonidos y aromas la joven como es natural se restablece y vuelve a la escuela. El cuento consta de una serie de ingredientes que permiten que los lectores de cualquier edad se encariñen con él, allí vemos tristeza, alegría, ternura, picardía, humor, miedo, fantasía y la naturaleza humana en todo su esplendor.

Con respecto a la escritura para los pequeños, la misma especialista nos explica: “Un buen libro para niños tiene la diversión y la delicia de descubrir tanto como del sentido de la fantasía, la ética y la dignidad, pero no término de pedagogía. Debe ser esperanzador, debe ser veraz en el sentido de evitar la trampa, no la fantasía, sino la trampa, la mentira, la artificialidad”.

La profesora Alicia Montero quien también es promotora y narradora de cuentos, habla de la escritora. “En la Universidad de Carabobo es todos conocido el trabajo que Laura Antillano ha desarrollado con sus libros, ¡Ay, qué aburrido es leer! (1991); Niños, lectura y literatura (1978); Literatura infantil e ideología (1987); Apuntes sobre literatura para niños y jóvenes (1987); La aventura de leer (2005), el trabajo que sigue desarrollando desde la Maestría en Literatura y a través de este encuentro internacional con la literatura infantil y juvenil en Venezuela, el cual propicia la reflexión, la confrontación y el disfrute en quienes hemos tenido la suerte  dede asistir y conocer lo que se está haciendo no sólo en nuestro país sino en Ecuador, Cuba, Argentina y otros países”.

                                   ARMANDO JOSÉ SEQUERA (1953)

Este escritor venezolano es uno de los más prolífico, pues tiene editado numerosos libros, que  van desde la crónica, cuento, novela, poesía, monografía, ensayo, antología y literatura infantil- juvenil. En cuanto a los galardones, goza de varios, obtenidos en Venezuela y algunos fuera del país, como El Casa de las Américas en Cuba, o Concurso internacional de Cuento, Cocorí, de Costa Rica, esto por nombrar algunos.

Casi siempre leo OJOS DE FIERA, Fondo Editorial del Caribe, 2011, que me regaló  el autor  en la ciudad de Valencia, he aquí varios párrafos: “Hoy se cumple un mes de lo que pasó con el bebé jaguar. Fue algo tan increíble que nadie me cree cuando lo cuento”.

        “Hace un mes, fui con Abuelo a una casa que compró en las montañas de Yaracuy.”

       “Yaracuy es un estado de Venezuela y Abuelo no es mi abuelo, sino que la gente lo llama así  por su cabello, que es completamente blanco”

       “Sólo se le llega en carros de doble tracción, como el que tiene Abuelo. Allí se escucha el silencio más ruidoso del mundo, grillos, pájaros, el viento. Todo suena como si quisiera dejar una huella de su paso.

Ojos de fiera, es un relato  casi vertical, desde el comienzo al final actúa el niño  huérfano que, a veces se traslada de un lugar a otro, también existen  personajes como el jaguar, el Abuelo y otros que se podrían llamarse de  segundo grado, aquí está Jonathan y mamá jaguar. Las figuras literarias juegan un papel muy importante, es tan así que las conseguimos por todas partes, en los discursos señalados antes, vemos las Humanizaciones: Lo que me pasó con el  bebé, Dejar una huella de su paso. Hipérboles: Allí se escucha el silencio más ruidoso del mundo. Símiles: Doble tracción como el que tiene mi Abuelo, Todo suena como si quisiera dejar…

Con gran  convicción Armando José Sequera explica: “Un cuento, un poema o una pieza teatral para niño y /o jóvenes es un texto literario como cualquier otro, ni más ni menos, y, como tal, debe ser elaborado por sus autores. En su confección, se deben emplear las mismas técnicas, tener el mismo cuidado con el lenguaje y asumir  el mismo respeto hacia los lectores que al producir una obra dirigida a adultos.”

Siguiendo sus propios consejos nos entrega el texto, Evitarle malos pasos a la gente:        “El tío Ramón Enrique siempre nos habla de los diversos oficios que sabe desempeñar./-Tío, entonces, ¿por qué remienda zapatos?- le pregunté una vez/-Para evitarle malos pasos a la gente-fue su respuesta./A partir de ese momento, comprendí porque su cara refleja más tristeza que enojo, cuando dice:-No debe haber quedado muy buena la compostura- y señala al cliente que, corriendo y sin haber pagado, se pierde por el mal camino”.

 Un cuento breve donde el autor aplica un lenguaje sencillo que con cierta ironía enseña que se recibe algunas veces lo que no damos o viceversa, una especie de fábula.

En la revista cubana , En junio como en enero, 2012,el especialista en estos menesteres, Enrique Pérez Díaz, opina : “Armando José  Sequera, un autor ya muy conocido fuera de Venezuela, pues ganó el Premio  de las Américas con ese libro tan peculiar que es Evitarle malos pasos a la gente, La Habana, 1979. Hay una obra tan voluminosa circulando por Venezuela y por el mundo, que ya este escritor se ha convertido en uno de los más  amado por el público y cotizado por las editoriales.”

En Pequeña sirenita nocturna, conseguimos un cosmos donde niños y adultos gozan de la lectura con la felicidad del que viaja en diferentes tiempos, la realidad y la fantasía  dibujan cuadros para nuestros sentidos, leamos unas líneas: “Esa tarde, con voz delgadita, como el hilo del que cuelgan las gotas de lluvia, entonó una canción que resquebrajó la jarra y estuvo a punto de causar una desgracia”

Consigo en este párrafo varias figuras literarias que nos producen el interés que tarde o temprano argumentan la calidad de una obra para traviesos o no traviesos.

Diminutivo: delgadita. Símil: Como  el hilo del que cuelgan las gotas de lluvia. Hipérbole: Entonó una canción que resquebrajó la jarra. Humanización: Con su voz delgadita.

                         CARLOS ILDEMAR PÉREZ HERNÁNDEZ (1964)

Poeta, narrador, dramaturgo y titiritero; cuando llegó a mis manos ¡A que no me come el gato!, enseguida quise escribirle una nota, es la historia de un micifuz que incursiona por miles de vericuetos, humanizado va de tropelía en tropelía, pero un ratón inteligente siempre le agarra la delantera. El libro es un cuento-poema, un poema-cuento, los dos cumplen su rol literario.

El gato tiene una sombra

tan gigante como una montaña

tenebrosísima y llena

de truenos a la vez

Cuando aparezca Navegan

por las esquinas de pan,

cerca de donde viven

todas las patas de la mesa,

buscaré conversar

con esa sombra montaña,

y le propondré

que en vez de perseguirme

vaya mejor detrás del gato

que es de su tamaño.

En Olas para niños navegantes, la palabra se vuelve un cosmos donde caben todas las posibilidades poéticas-Dentro/de un grano de arena/Navegan/todos los ecos del mar.

 El escritor Armando José Sequera en ¡Tarantantan!, opina: “Carlos Ildemar Pérez, de la mano de sus hijos y desde la cotidianidad de su hogar invita a los lectores a ser quienes quieran ser en los ochenta y cuatro poemas de este formidable libro donde lo imposible se vuelve posible, donde la alegría anida en cada rincón del hogar y donde los sueños dejan de ser sueños para convertirse en poesía.

Con este poemario, la poesía para niños en Hispanoamérica llega a su mayoría de edad, a la par que celebra a la infancia desde la infancia que no cesa, la del verdadero poeta”.

De aquí incluyo el poema, El pañuelo culpable:

Un pañuelo

una mano

un pañuelo esconde una mano

la mano desaparece

y el pañuelo

va a la cárcel de por vid

Contiene este breve texto la ocurrencia, la humanización cabalgando por los senderos de la globalización, el verbo cumpliendo el papel de prestigitador. Es que la palabra dada al verso tiene la obligación no solamente entrar al mundo de los traviesos, también está en su misión transitar el pasado, el presente y el futuro.

El autor comenta: “Contra las rimas bobas y tontas, están las rimas inteligentes y profundas que la sabiduría de los niños quieren escuchar”. 

De, Versos en compañía de pío y pía, tomo:

Había

una pío pía

que dormir no quería

porque no creía

que en dos patas podía”

JOSÉ GREGORIO GONZÁLEZ MÁRQUEZ (1965)

Este creador es uno de los contemporáneos más dedicado a la literatura hecha para los traviesos, igual escribe poesía, como cuentos. Sus trabajos siempre están llenos de universos que los niños y los adultos toman para ellos ya que tienen la realidad y la subjetividad paseando por todos los mundos, montados en los caballos de la imaginación. Leamos un texto de Caballito de madera, cuyo nombre es La tortuga:

Por las riberas del río,

por los senderos del mar,

va soñando la tortuga,

la luna quiere alcanzar.

 

Jugar con la media luna,

con la luna entera nadar

sobre las aguas azules

en los arrecifes de coral.

 

Oye luna de nácar,

dime cuán alto estás,

podrá la tortuga marina

en tus predios retozar.

 

La tortuga ha despertado

y para sorpresa está,

la luna en traje de plata

bañándose en el mar

De este poema opina el poeta Yony Osorio: “El todo que es uno está configurado como un extenso arco sostenido de imágenes luminosas en movimiento, sonoras, odoríferas, y sensuales en el que por instante el hombre-niño y la tortuga se deleitan con la naturaleza. He allí un paisaje marino precedido por la luna, pintado con palabras que sólo un poeta nos suele dar”.

De Rabipelado, siempre leo el poema Veleta:

¿Y el gallo dónde está?

aún no ha cantado

espera que despierte

el viento alado

y lo haga bailar

de norte a sur

en el tejado

El poeta nos da un lienzo donde galopan los versos transformados en tonalidades que hacen que las palabras brillen como estrellas recién lavadas, es donde el niño toma su avión de papel y se pierde en el universo de él mismo.

Como narrador para los infantes están las publicaciones: La ranita amarilla; La tinta invisible y otras historias, del cual me gustó muchísimo el relato La clave de sol, cuento que comienza: “Mi hermana Nelsy estudia música. Después de la escuela va a sus clases. La profesora dice que Nelsy es una alumna aventajada. Yo también lo creo porque la escucho hablar hasta por los codos, su tema de conversación favorito, adivínenlo, la música”. La historia sigue al llegar los caracoles a la casa de la enamorada música, un día falta un caracol, el niño se pone triste y busca el caracol por todas partes y no lo encuentra, después apareció en animalito, sucede que vuelve a desaparecer y lo consiguen encima de un papel donde está la clave de sol. La humanización entra en acción: “Yo creo que los caracoles tienen corazón y aman. Quizás la música ha tocado las fibras de su alma”. “Me convencí del amor platónico de mi caracol y la clave de sol”. Disfruten  este relato donde se fusionan dos artes que se aman.

OMIRA BELLIZZIO POYER (1970)

Cuando jugamos con la palabra volvemos a los predios de la niñez, es sentirse un hacedor de cosas donde caben tanto el ver como el no ver. Es la paradoja de la literatura que permite andar por todas partes sin mover ni siquiera un pie; es lo prodigioso de la imaginación. Es que se cuelan las imágenes por doquier y la telaraña del quehacer poético caza infinidades de moscas que van desde el color negro hasta el arcoíris, es el rocío hecho un mar de girasoles en tiempo de mayo como en abril. Es el pintor que nace, crece y se multiplica con la ayuda eficaz de la metáfora, el símil o cualquier figura literaria que emerja del lenguaje al hacerse espejo o simbología.

El escritor Miguel Arteche en su libro, Llaves para la poesia: Gabriela Mistral y  Pablo Neruda, nos comenta: “Que una niña sea mucho más que una niña. Que una cordillera sea lago más que una cordillera. Es decir que personas y cosas se nos aparezcan como vistas por primera vez. Y esto a través de la palabra”.

Sirvan estos párrafos para introducirme en el libro: La comunión del colibrí y la luna de la escritora venezolana Omira Bellizzio Poyer, la poeta parece tomar muy en cuenta lo dicho por Arteche y regala a los lectores de cualquier edad un cosmos de universal presencia donde la humanización cabalga briosa con las imágenes a cuesta. Un colibrí enamorado locamente de la majestuosa luna, como todo enamorado enfrenta lo posible y lo imposible para conseguir ser el Otelo de aquella dama situada en las alturas, no solamente de la vista, sino también de su conformación física.

“La luna tan hermosa, aparecía todas las noches acompañando al dios Cielo. Colibrí y la luna no dejaban de mirarse”.

Observamos que el texto comienza con una humanización lo cual permite que el lector navegue inmediatamente en el mar de las cosas que a simple vista parecieran dotados de sentido común, así el Colibrí y la Luna tiene visión, olfato, tacto, gusto, oído y voz, son nuestros hermanos que nos tratan de tú a tú.

Tanto niños como adultos están impregnados de sencillez, no necesitamos de esforzarnos para su comprensión: “Un día de mayo se hablaron por primera vez y noche tras noche prosiguió una charla animosa y así creció entre ellos un gran amor”. El cuento es lineal, es decir que los hechos siguen un camino que transita una especie ruta preestablecida, es como si el destino hubiera creado a estos personajes, tal para cual.

No en vano la creadora Mireya Tabuas en su trabajo: ¿De qué se ocupa la literatura infantil”; nos explica: “Creo que la literatura es un espacio para la representación, la ficcionalidad, la revelación de sí mismo, para lo lúdico y también para la doloroso, para el miedo, para la felicidad y la infelicidad. Para la vida: Incluso para la muerte. Y un libro es para tenerlo al lado, para que sea un pana. Creo que bajo esos parámetros debe verse la literatura infantil”.

 

 

Referencias Bibliográficas

Agudo, R. La memoria perdida. Caracas: El libro menor.
Antillano, L. (1990). ¿Cenan los tigres la noche de Navidad? Caracas: Monte Ávila Antillano, L. (1996). La muerte del monstruo come piedra. Valencia. La letra voladora.
Antillano, L (1969). La bella época. Caracas. Caracas: Monte Ávila Editores
Antillano, L. (2008). Leer a la orilla del cielo. Caracas. Ministerio del poder Popular
Para la cultura.
Anzola, R. (1990). Congreso de literatura para niños. Caracas: O.P.C.
Araujo, O. (1990). Testamento poético de Orlando Araujo. Barinas.
Araujo, O. (1970). Compañero de viaje. Caracas: Editorial Fundarte
Araujo, O. (1988). Cartas a Sebastián para que no me olvide. Caracas: Alianza Gráfica
Araujo, O. (1971). Miguel Vicente Pata caliente. Caracas: Ministerio de Educación.
Bellizzio, O. (2007). Los secretos de la luna.
Bencomo.C. (1977). Diario de Maruja. Mérida.
Bencomo. C. (1958). Muñequitos de aserrín. Caracas
Blanco, A. (1960). Poda. Caracas
Carrillo.C. (1964). El canto de los días. Valencia: Cuadernos Cabriales.
Castagnino.N.1972. ¿Qué es literatura? Buenos Aires: Editorial Nova.
González.J. (2004). Caballito de madera. Caracas: La casa tomada.
González.J. (2006). La tinta invisible y otros cuentos. Caracas: Fundación Editorialel perro y la rana. .
González. J. (2007). Rabipelado. Mérida: Fundecem
Liscano, J. (1985). Lectura de poetas y poesía. Caracas: Academia de la Historia
Lemus, V. (2004). Estudio de literatura para preescolares. Cuba.
Maggi, M. (2007).Poesía venezolana para niños en Venezuela. Caracas: Ministerio del Poder Popular para la cultura.
Medina, M. (2012). La literatura infantil en Venezuela. En: En junio como en enero. Cuba.
Mendoza, S. (1983).La infancia en la poesía venezolana. Caracas: Fundación del niño.
Navas, G. (1987). El discurso destinado al niño. Caracas: Academia Nacional de la Historia.
Navas, G. (1988). La lectura, obligación para la libertad. Caracas.Editorial IPASME.
Nazoa, A. (1974). Humor y amor. Caracas: Librería Piñango.
Paz, O. (1973). El arco y la lira. México: Fondo de Cultura Económica.
Pérez, C. (2000). A que no me come el gato. Maracaibo: Ediciones Astrodata.
Pérez, C. (2008). Chirriquiticos musicantes. Caracas: Fundación Editorial el perro y la Rana.
Prieto, L. (1982). La magia de los libros. Caracas: Monte Avila Editores.
Rivas, R. (2012). Diccionario de escritores venezolanos. Caracas: Universidad Andrés Bello.
Rivero, J. (1991). La enseñanza de la literatura en Venezuela. Caracas.
Rodari, G. (2006). Gramática de la fantasía. Barcelona: Ferrán.
Rosas, J. (1965). Cotiledón, cotiledón la vida. Caracas: Imprenta universitaria
Rosa, J. (1981).El agua cotidiana. Caracas: IPASME
Rosas, J. (s/f) Siempre amanece. Nueva Esparta: Editorial Fondane.
Santaella, (1986). El goce de la lectura. Caracas. Diario el Universal.
Sequera, A. (2000).Teresa. México: Editorial Altea.
Sequera, A. (2011).Ojos de fiera. Anzoátegui: Fondo editorial del Caribe.
Subero, E. (2009).La literatura infantil en el mundo hispanoamericano. Caracas: Fundación Editorial el perro y la rana.
Subero, E. (1967).Poesía infantil venezolana. Caracas : Editorial Banco del libro.
Zambrano, G. (1996).La tradición infundada. México: Casa de las letras. U.L.A.M

 

Anuncios

Acerca de latintainvisible

Docente. Poeta. Narrador. Ensayista. Articulista. Especialista en literatura infantil.
Esta entrada fue publicada en Ensayo, Escritura, Libro, Literatura infantil y etiquetada , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s