La palabra es amor que protege

Galo Guerrero-Jiménez
Busca un lugar agradable para leer… Ilustración de Roger Olmos

Busca un lugar agradable para leer… Ilustración de Roger Olmos

Aunque estamos en una sociedad digital marcada por la imagen y la musicalidad y por un tipo de lenguaje raquítico, obsceno y altamente erotizado, el lenguaje, es decir la palabra, sigue siendo el mejor medio para comunicarse institucional, familiar y profesionalmente; así, la sociedad en general, es la que marca, de manera paulatina, los estándares de culturización a través de la lengua.
Una lengua para la literatura y para la música, porque ahí está la palabra, una lengua para la tecnología digital, porque ahí está la palabra, una lengua para el romance, para el amor humano en donde la palabra cumple un papel vital. Desde la palabra se cultiva el amor y desde ella el deseo enorme de demostrar que el ser humano es capaz de asumir su más alta condición de racionalidad, de emocionalidad y de espiritualidad.
Desde la palabra “el yo amante se expande entregándose al objeto amado. El amor es la supervivencia del yo a través de la alteridad del yo. Y por eso, el amor implica el impulso de proteger, de nutrir, de dar refugio, y también de acariciar y mimar, o de proteger celosamente, cercar, encarcelar. Amar significa estar al servicio, estar a disposición, esperando órdenes” (Bauman, 2015, p. 25) siempre a través de la palabra que es la que mueve a la persona a la realización de un actividad asumida amorosamente.
La palabra debe estar a la altura de lo que significa el amor. La palabra, en consecuencia, es amor que protege, respeta y valora, pero desde ese mismo amor la palabra está para denunciar, para reflexionar, para criticar y para corregir a aquel que no quiere amar, que no quiere construir desde el sentido de justicia, de honradez y desde la más sentida axiología antropológica y ética que es la que en consideración al mejor impulso amoroso debe mover al ser humano al encuentro con la otredad.
La palabra, por lo tanto, al mejor servicio de lo humano, de lo divino y de lo mundano. La palabra, en la educación escolarizada, sobre todo porque ellas, la educación y la palabra, marcan el destino del ser humano. La palabra altiva en la educación para el desarrollo de las inteligencias múltiples para salir de la triste realidad en la que aún vive anquilosada en “la imposición de una cultura homogénea, eurocéntrica y abstracta (…) y de conocimientos fragmentados, incluso memorístico y sin sentido, distanciado de los problemas reales, que lógicamente está provocando generalizado aburrimiento, desidia y hasta fobia a la escuela y al aprendizaje” (Pérez, 2012, p. 19), y todo desde la palabra que permite este tipo de conductas antihumanas.
Por supuesto, en el uso de la palabra adecuada o mal encaminada existen, como sostiene Jeorge Steiner “complejas razones sociales y psicológicas. El ritmo de la vida urbana e industrial nos deja agotados al caer la noche. Cuando estamos cansados, la música, incluso la música difícil, es más fácil de disfrutar que la literatura seria. Exalta el sentimiento sin mortificar el cerebro. Permite el acceso a las obras maestras, incluso a los que carecen de formación. No separa a los seres humanos en islotes de intimidad y silencio, como hace la lectura de un libro, sino que conjura en ellos esa ilusión comunitaria que tanto anhela nuestra sociedad” (2013, p. 48), y todo desde la palabra en cualesquiera de sus vertientes humanas para unir, para amar, pero también para maldecir o para vociferar sin son ni ton, al estilo de los malos políticos y de todos aquellos que encogen al mundo antes que contribuir a su desarrollo armónico desde el concepto de la palabra culta que es la que fluye desde una polifonía sostenida en calidad humana.
Referencias bibliográficas
Bauman, Z. (2015). Amor líquido. Acerca de la fragilidad de los vínculos humanos. Traducción de Mirta Rosenberg y Jaime Arrambide. México, D.F.: Fondo de Cultura Económica.
Pérez, Á. (2012). Educarse en la era digital. Madrid: Ediciones Morata.
Steiner, G. (2013). Lenguaje y silencio. Ensayos sobre la literatura, el lenguaje y lo inhumano. Traducción de Miguel Ultorio. Barcelona: Gedisa Editorial.

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Acerca de latintainvisible

Docente. Poeta. Narrador. Ensayista. Articulista. Especialista en literatura infantil.
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