Caos y biblioteca

Carlos Yusti

“Una biblioteca no es sólo un lugar de orden y de caos; es también el reino del azar. Los libros, aun después de tener asignado un estante y un número, conservan una movilidad propia. Abandonados a sus propios recursos, se reúnen formando agrupaciones inesperadas obedeciendo a reglas secretas de similitud, genealogías nunca registradas o intereses y temas comunes”.
Alberto Mengual

 Jacob lawrence. La biblioteca

Jacob lawrence. La biblioteca

Nunca tuve la aviesa intención de crear una biblioteca. Descuidado como soy, y un tanto perezoso, reconozco que el orden no me interesa en lo absoluto. La creación de una biblioteca personal participa de un filosofado azar, de una metódica disposición de intereses lectores sujetos a las leyes de la improvisación como por ejemplo el encuentro de un libro en una barata de paso, el regalo de un libro que no se esperaba, la compra obligatoria de un libro por moda o por algún interés académico, etc. Quizá por esa razón Alberto Mengual escribe: “Hay bibliotecas que deben su creación a una afectación del gusto, o a regalos o encuentros casuales. En el desierto de Adrar, en la Mauritania central, las ciudades-oasis de Chinguetti y Ouadane albergan todavía docenas de antiguas bibliotecas cuya ordenación, cuya existencia incluso, se debe al azaroso paso de caravanas que transportaban especias, peregrinos, sal y libros”.

Existen diferencias sustanciales en lo que se podría denominar como bibliotecas oficiales, por lo general grandes y variadas, y esas “humildes” bibliotecas particulares que se van organizando con mucho esfuerzo y con un criterio en el cual muchas veces priva más el costo del libro que las necesidades lectoras de sus dueños.
Las bibliotecas personales son producto de esos lectores que poco a poco van acumulando libros sin una idea preconcebida. La personalidad del lector tiene que ver mucho con el contenido de las bibliotecas individuales. Se puede hablar de lectores polivalentes, leen de todo sin discriminar nada, lectores seriales, reúnen libros en función de un autor o un tema, lectores de colecciones, adquieren libros para exhibirlos en colecciones perfectamente simétricas, lectores bibliófilos, viven a la caza de incunables y libros raros, lectores sexuales, prefieren libros con buen contenido sexual, lectores de autoayuda, ven los libros como objetos a los que se les puede sacar un beneficio práctico, lectores mágicos, amantes de las hadas, los elfos, los magos y los ogros, lectores metafóricos, lectores en exclusiva de poesía, lectores de acción, fascinados por la aventura y la acción, lectores animal político, su interés son libros con temas políticos, lector filósofo, sin una filosofía que lo sustente no le pierde pisada a Sócrates y compañía, y así ad infinitum.

Borges tuvo a bien imaginarse el universo como una biblioteca: “El universo (que otros llaman la Biblioteca) se compone de un número indefinido, y tal vez infinito, de galerías hexagonales, con vastos pozos de ventilación en el medio, cercados por barandas bajísimas. Desde cualquier hexágono se ven los pisos inferiores y superiores: interminablemente. La distribución de las galerías es invariable. Veinte anaqueles, a cinco largos anaqueles por lado, cubren todos los lados menos dos; su altura, que es la de los pisos, excede apenas la de un bibliotecario normal”. Heráclito por su parte postulaba que “Tal como un revoltijo de desperdicios arrojados al azar es el orden más hermoso, así también el Universo”. La palabra empleada por Héraclito es Cosmos, que buscaba designar la armonía y la equilibrada organización de los planetas y las estrellas. Los primos libros y documentos que estudiaron el Cosmos fueron a parar a la biblioteca de Alejandría.

El primer encargado de catalogar la primera gran biblioteca fue Calímaco. Este poeta, militar y pintor ordenó los textos por materias. Como era lógico la biblioteca no tenía libros con el aspecto que los conocemos hoy y eran más bien rollos y pergaminos a los que denominaban volúmenes y hojas sueltas agrupadas a la que se llamaba tomos. Después la Biblioteca fue arrasada por las llamas y los pocos volúmenes y tomos que se salvaron del incendio le permitieron a la civilización medieval reestructurar la cultura de los libros. En la Edad Media se creó la universidad y en los monasterios, inigualables templos de la escritura, se fueron creando bibliotecas, aparte de dedicar tiempo al minucioso trabajo de copista para darle un nuevo chance a la civilización.

La evolución del libro estuvo estrechamente ligada con la evolución de la escritura. La invención de la imprenta sería el punto crucial para que el libro se convirtiera en ese objeto decantado y práctico del que disfrutamos hoy. Aldo Manuzio fue el primero en imprimir (1501) a Virgilio en un formato fácil de llevar en un bolsillo. Desde entonces la evolución del libro no ha cesado así como la proliferación de ese orden supremo que se llama Biblioteca.

En la casa familiar no había libros de ninguna especie, si acaso periódicos y revistas con chismes de farándula. Mi infancia no fue para nada libresca y mi encuentro con los libros de la gran literatura ocurrió ya en mi etapa adolescente. De eso hace tiempo y ahora descubro que la lectura es un pormenorizado recorrido por el caos (muchas veces se leen libros sin reparar en autores ni temas), por ese mar inquietante de las palabras escritas del otro lado del espejo. Como lo tenemos en libro de Lewis Carroll, Alicia a través del espejo: “Esta declaración parecía ciertamente prometedora, de forma que Alicia recitó la primera estrofa:

Brillaba, brumeando negro, el sol,
agiliscosos giroscaban los limazones
banerrando por las váparas lejanas,
mimosos se fruncían los borogobios
mientras el momio rantas murgiflaba.

—Con eso basta para empezar —interrumpió Humpty Dumpty—, que ya tenemos ahí un buen montón de palabras difíciles: eso de que “brumeaba negro el sol” quiere decir que eran ya las cuatro de la tarde…, porque es cuando se encienden las brasas para asar la cena.
—Eso me parece muy bien —aprobó Alicia— pero, ¿y lo de los “agiliscosos”?
—Bueno, verás: “agiliscosos” quiere decir “ágil y viscoso”, ¿comprendes? es como si se tratara de un sobretodo…, son dos significados que envuelven a la misma palabra.
—Ahora lo comprendo —asintió Alicia, pensativamente—. Y, ¿qué son los “limazones”?
—Bueno, los “limazones” son un poco como los tejones…, pero también se parecen un poco a los lagartos…, y también tienen un poco el aspecto de un sacacorchos…
—Han de ser unas criaturas de apariencia muy curiosa.
—Eso sí, desde luego —concedió Humpty Dumpty—, también hay que señalar que suelen hacer sus madrigueras bajo los relojes de sol…, y también que se alimentan de queso.
—Y, ¿qué es “giroscar” y “banerrar”?
—Pues “giroscar” es dar vueltas y más vueltas, como un giroscopio; y “banerrar” es andar haciendo agujeros como un barreno.
—Y la “vápara”, ¿será el césped que siempre hay alrededor de los relojes de sol, supongo? —dijo Alicia, sorprendida de su propio ingenio.
—¡Pues claro que sí! Como sabes, se llama “vápara” porque el césped ese va para adelante en una dirección y va para atrás en la otra.
—Y va para cada lado un buen trecho también —añadió Alicia.
—Exactamente, así es. Bueno, los “borogobios” son una especie de pájaros desaliñados con las plumas erizadas por todas partes…, una especie de estropajo viviente. Y en cuanto a que se “fruncian mimosos”, también puede decirse que estaban “fruncimosos”, ya ves, otra palabra con sobretodo.
—¿Y el “momio” ese que “murgiflaba rantas”? —preguntó Alicia—. Me parece que le estoy ocasionando muchas molestias con tanta pregunta.
—Bueno, las “rantas” son una especie de cerdo verde; pero respecto a los “momios” no estoy seguro de lo que son: me parece que la palabra viene de “monseñor con insomnio”, en fin, un verdadero momio.
Escribir ha sido un poco la ordenación en frases y párrafos de ese viaje lector. Escribir es llegar a puerto, arribar a Ítaca (los versos de Kavafis son más que explícitos: Conserva siempre en tu alma la idea de Ítaca: / llegar allí, he aquí tu destino. / Mas no hagas con prisas tu camino; / mejor será que dure muchos años, / y que llegues, ya viejo, a la pequeña isla, / rico de cuanto habrás ganado en el camino. / No has de esperar que Ítaca te enriquezca: / Ítaca te ha concedido ya un hermoso viaje.) con un buen número de historias acumuladas en los huesos del alma y con esa predisposición de contar el viaje y exagerarlo a conveniencia. Escribir es hacer una pausa, para retomar de nuevo la aventura de otro libro y el ciclo comienza otra vez.

En este reiniciar del ciclo los libros no dejan de llegar, perderse, pasar a otras manos o de traspapelarse con el polvo y las telarañas del olvido; de buscar su espacio a regañadientes en la estantería. Los libros leídos (y aquellos que nos hemos sido capaces de leer) le dan paso a los nuevos títulos. Hay una reorganización de la biblioteca, un nuevo sismo de ordenamiento y aunque se acumulen tomos aquí y allá hay un orden aleatorio que responde a ese impulso ordenado de la pasión lectora. No obstante sobre orden, azar, caos y bibliotecas lo escrito por Pedro Téllez es una suerte de música precisa: “Una enemistad secreta envuelve a bosques y bibliotecas: incompatibles los bosques son desorganizados, el ‘azar’ les conforma leyes desconocidas a las que llamamos azar. Inherente a ellos el peligro y el acecho: la sombra. La biblioteca está iluminada para mejor leer, sus libros en orden, clasificados decimalmente. En la claridad meridiana de sus estantes predomina la línea recta”.

Anuncios

Acerca de latintainvisible

Docente. Poeta. Narrador. Ensayista. Articulista. Especialista en literatura infantil.
Esta entrada fue publicada en Ensayo, Escritura, Lectura, Libro y etiquetada , . Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a Caos y biblioteca

  1. Muy bueno estos comentarios, es verdad yo tengo un montón de libros en la biblioteca de mi casa. A veces los clasifico y luego cuando se mezclan porque he sacado algunos, los dejo así y los busco y es en ese momento que descubro muchos que ya leí, pero los tomo nuevamente para recordarlos. Una casa sin libros, es una casa sin alimento. Gracias por compartir.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s