El viaje en el Diario de una muñeca

José Gregorio González Márquez

El diario de una muñeca

El diario de una muñeca

La palabra fundada desde la intimidad del diario puede parecer solitaria, apacible y tejedora de la memoria personal del quien lo escribe. La anécdota, crisol de incertidumbres y deseos, transcribe los secretos del alter ego y los deja fluir por páginas que en apariencia son solo para consumo del autor. La experiencia resulta reconfortante pues el diario actúa como compañero y referente de las vicisitudes de la vida. No se limita el diario a ser escrito por adolescentes y atesorar entre sus hojas las vivencias nimias y superfluas; se convierte en un registro de sucesos, en un lugar donde se relatan amores, tristezas, alegrías, temores y sobre todo, se proyecta el otro yo. El diario adquiere existencia literaria cuando su construcción y contenido se comparte y viaja más allá de la referencia personal. Entonces, cuenta a los lectores el mundo íntimo de su creador.

La experiencia vital en la escritura del  diario no se circunscribe a una relación dialógica entre el autor y el objeto si no que trasciende los límites de lo personal y se convierte en bitácora para ser leída y compartida como  género literario.  Eleazar león afirma que el hombre es simplemente palabra y por lo tanto está hecho de grafía “Somos hechuras de palabras, y los días nos pronuncian, y las noches, los años, del cenit al nadir hasta las sílabas del tiempo, y de la piel al barro de los huesos, la sangre. Los nombres nos tejen a la vida y la vida nos trama con sus hilos de aire, muchedumbres de voces, urdimbres animadas, como el viento de sueño de las palabras”  Vamos por las calles acordonando la memoria para que perdure en el tiempo. Así, cuando se escribe un diario con visos literarios solo se desea compartir una propuesta intimista capaz de interesar a los lectores.

El Diario de una muñeca, de la escritora tovareña Carmen Delia Bencomo, es un libro que apasiona por su concepción literaria. Usa como personaje principal una muñeca, ser inanimado, para relatar los viajes y las relaciones entre los miembros de una familia citadina.   Maruja “nacida” en Alemania recorre la mitad del mundo para llegar a Venezuela a bordo de un vapor que recala en el Puerto de la Guaira. Aunque hasta ese momento hay pocos referentes a la época en que se sitúa la novela – diario, se puede inferir que su desarrollo se puede ubicar a finales del siglo XIX y comienzos del veinte.

Bencomo usa el viaje como elemento conductor de la historia. En  realidad el texto tiene las características de una novela; sin embargo, por su carácter confesional, se fusiona con el diario. La autora lleva de la mano a su muñeca, la pasea desde su llegada a Venezuela hasta que consigue una dueña que le da un hogar estable y que la conserva a lo largo de su vida. Maruja es la voz de Delina, la cómplice callada y observadora de sus actos; la que guarda sus secretos y la acompaña en sus correrías. Visión de espejo, relación que permanece inalterada por años. La bilocación del personaje Delina – Maruja ofrece elementos autobiográficos de la escritora.

3Carmen Delia Bencomo maneja un discurso sencillo, libre de ataduras rebuscadas y con un lenguaje poético que salta en cada línea. El acercamiento a la infancia y adolescencia del personaje se retrata en el desdoblamiento de la protagonista. Entonces el diario funciona como el sendero de escape para Delina y por extensión para Bencomo. Es importante mencionar que la escritura del diario comienza desde la infancia y continúa en la adolescencia y la etapa adulta de su dueña. Asimismo, la riqueza anecdótica reproduce la mirada que puede darse en una época bucólica, ciudades y pueblos que se pierden en la quietud del tiempo. Pero, a pesar de esto, el texto atrapa al lector por su narración dinámica.

Para David Figueroa; Leer el Diario de una muñeca, es convertirse en turista, viajar por distintas regiones de Mérida: El Páramo, La Azulita, Lagunillas, río Escalante, Sierra Nevada, también es ir a Trujillo, San Carlos, Maracaibo, etc.  En manos de Maruja y Delina, la naturaleza, las costumbres, vivencias le son dadas al lector con un lenguaje donde no tiene nunca cabida lo retórico, y cuando digo retórico me refiero a la utilización de frases o párrafos llenos de palabreríos que solamente es un gastar de tinta y espacios.” Turista del tiempo podría afirmarse, crónicas que mantienen hasta hoy la posibilidad de conocer el devenir histórico de las ciudades con sus costumbres y modos de vida.

El viaje como elemento conductor se manifiesta en dos vertientes: el desplazamiento  espacial  y el  introspectivo. Desde que Maruja pisa el país viaja constantemente. Inicialmente vive con Alicia con la que se supone compartió años. Poco cuenta de ellos porque no cumple ningún rol activo en su casa. Refiere algunas cosas como vivir en un baúl o encerrada en una caja. Es decir permaneció en exhibición. Su verdadero hogar lo consigue cuando la regalan a Delina, es llevada a La Azulita y comienza entonces el itinerario por diversas ciudades y pueblo. El viaje introspectivo se fundamenta en el recorrido de Delina por  su edad y por las vivencias que marcan la infancia y adolescencia. Visiones de mundo colmadas de experiencias profundas, de incertidumbres y de calor humano. El reconocimiento a la psiquis de una niña-adolescente que enhebra la constancia de su actuación con las normas de la época.

Amores-desamores, emociones intactas que se confían al diario. Sol Linares escribe a propósito: “la experiencia del diario es tanto más placentera en la medida en que nuestra aproximación al lenguaje materno se expande; ver las posibilidades del lenguaje propio garantiza de alguna manera una mayor claridad sobre nosotros mismos. Se trata de un fenómeno que corre paralelamente a otros. Al escribir un diario, sobre todo cuando tenemos cuidado de emparejar las emociones con la razón sin que ninguna de las dos estropee a la otra o quiera imponerse, entendemos que hay en nosotros una disposición a la apertura, una dimensión en la que el ser retórico ampara y defiende al ser que vive;…” Se escribe para denotar las emociones, para expresar lo que se oculta en lo profundo del alma; para animar otras vidas con la versión propia de quien las sufre o las disfruta.

El amor paternal, el filial y el amor de pareja confluyen en las líneas del diario o dicho de otra manera en la memoria de la muñeca. El deseo de ser amada, el primer amor, retrata las costumbres impuestas por la sociedad de entonces. La oposición de los padres genera un conflicto amoroso y una lucha interna que busca la liberación de los sentimientos y el acercamiento a la mirada de mujer.  Novela – diario incipiente para ser leído por adolescentes pues retrata todos los conflictos propios de la edad; muchos de ellos permanecen intactos en el tiempo.

El diario de una muñeca,  recorre infinidad de caminos. El alter ego de Carmen Delia Bencomo se desplaza difuminado entre las páginas del libro. No se trata de encarnar un personaje sino de proyectar en él, mucho de la vida personal. Los rasgos biográficos mezclados con elementos de ficción generan una simbiosis que hace fluir las crónicas de   una escritora marcada por la nostalgia. Los recuerdos, las sensaciones de viajes, la  historia de la ciudad, la rememoración de sucesos, los usos cotidianos se ven retratados en este diario. Desde los arreos de mulas hasta el ferrocarril que alguna vez existió entre Caracas y la Guaira se vivifican y escapan al paso del tiempo. A decir de Aracelys Reyes: “Hablar de Carmen Delia Bencomo, es sentir la suavidad del frailejón en el verbo y la calidez de la brisa marina susurrándole a las olas, y no crean que esto es solo poesía, esto es el principio y la eternidad de esta sencilla escritora”.

 Referencias bibliográficas:

Bencomo, C, (1972). El diario de una muñeca. Mérida, Tipografía La Columna.

Figueroa, D. (2012). La palabra y el niño en Carmen Delia Bencomo. En: Memorias del 7° Encuentro con la literatura y el audiovisual para niños y jóvenes de Venezuela. Valencia.

León E. (1992). Hechura de palabra. Caracas, Fondo Editorial de Humanidades. Universidad Central de Venezuela.

Linares, S. (2011). El diario: bien íntimo, secreto público. En: Memorias del 6° Encuentro con la literatura y el audiovisual para niños y jóvenes de Venezuela. Valencia.

Reyes, A (2012). Carmen Delia Bencomo: amor y perseverancia. En: Memorias del 7° Encuentro con la literatura y el audiovisual para niños y jóvenes de Venezuela. Valencia.

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Acerca de latintainvisible

Docente. Poeta. Narrador. Ensayista. Articulista. Especialista en literatura infantil.
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Una respuesta a El viaje en el Diario de una muñeca

  1. José Alexis Fernández dijo:

    Un saludo fraterno profesor, cuando vuelve a visitar Maracaibo?espero este bien.

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