Una ojeada a la poesía infantil y juvenil en Venezuela

David Figueroa Figueroa

P1060315La palabra es y será el don más importante que el hombre tiene en su haber y cuando es visitado por la metáfora se transforma en un juego de grandes dimensiones –juego porque se ilumina por la ubicuidad- que hace que su presencia llegue hasta los cuatro puntos cardinales; de tal manera que el lenguaje se vuelve niño y también adulto, es una verdadera paradoja, el río convertido en un mar donde las olas navegan en las nubes. Por eso la escritura debe ser sencilla, culta, mágica y llena tanto de lo real como de lo imaginario, la hipérbole revoloteando tanto el presente como el futuro, lo tangible fusionado a lo absurdo que a simple vista dan la sensación de ser una pareja indisoluble. El poeta pone a valer la palabra más allá de sus significados unívocos, las imágenes y las metáforas le agregan un sinfín de alas para que anden por todo el universo incansablemente, lo expresivo-literario resplandeciente como las flores que se vuelven colibríes y arcoíris con la llegada de mayo.

De esta manera podemos afirmar que los verdaderos poetas saben que la poesía es un entretenimiento, un placer hecho con talento, constancia que se pasea por los vericuetos del desdoblamiento. Sobrada razón tiene el estudioso George Jean, cuando exclama: “La poesía no es finalmente otra cosa que una provocación para la imaginación” o también al afirmar: “La imagen poética permite la visión de todo el resto y transforma los ojos, en particular, los ojos de los niños en fértiles”. Tampoco se puede ignorar que los textos que pretendan llegar a los pequeños tienen por obligación conocer y reconocer algunos aspectos donde ellos estén involucrados, es decir, donde su capacidad o gusto lo acerquen, por ejemplo: su inclinación al juego, su disposición al ritmo, el gusto por las canciones, la imaginería, su ruptura a veces con lo lógico, el brillo de las figuras literarias, flexibilidad del pensamiento, sin olvidar en ningún momento que el niño es constante fabular.

Selda Marlin Soganci

Ilustración Selda Marlin Soganci

En este sentido es sumamente importante hablar de la imagen como expresión que constituye la representación de las sensaciones ya sean olfativas, gustativas, visuales o ya reunidas que reciben el nombre de sinestésicas. Refiriéndose al tema son precisas las acotaciones de Johannes Pfeiffer: “La imagen nos descubre intuiciones y las hace presentes, se introduce en el suceso mismo, sin que hagamos preguntas en cuanto a su verdad. Es signo que perfila una situación íntima”. Más adelante afirma: “El lenguaje poético utiliza la imagen porque ésta posee la facultad de transmutar materia a su antojo. Su dimensión es temporal como figuración en trance de cambiar para ser otra cosa”. Es que el deslumbramiento es esencial como expresión para fermentar el encantamiento, la palabra convertida en un verdadero mar de símbolos donde lo concreto son duendes y los duendes ríos y mares de madera o nubes. Una vez leí que transfiguran la realidad circundante en su realidad imaginaria; ¿Quién puede dudar de esta afirmación? Sabemos por experiencia que el mismo Pegaso se queda corto cuando los niños toman un pedazo de madero y se pierden por los confines del universo, o cuando una hoja la convierten en nave espacial, o aquella gota de agua transformada en gigante espejo cósmico. Nada le es imposible a su mente de Merlín, como nada le es irrealizable al poeta cuando su palabra alcanza la majestad de ser erguida, decir del maestro mexicano Octavio Paz. Tengo como norte y lo pregono que la rima consonante, el ritmo y las figuras expresivas, permiten que los versos entre inmediatamente al oído de los pequeños y también en los adultos, no olvidemos que las canciones de Nanas ayudaban a las madres a dormir a los traviesos de la casa, bien sabido es que estos poemas eran rimados. Configuran estos párrafos una visión propia y compartida, de que la poesía infantil es y será un sendero largo donde algunos dejan huellas imborrables y otros se quedan dando pinitos. Es que para ser un texto que tenga los elementos que señala la escritora Laura Antillano en: ESCRIBIR PARA NIÑO, no es fácil, leamos: “¿POR QUÉ SE ESCRIBE? Un impulso emocional, un estímulo o varios, hay una necesidad en juego. La percepción y la memoria, los sentimientos, la escena, el suceso, el recuerdo, el presente. Una norma, un tacto. Acaso una melodía, la hoja de un árbol, una gota de sangre, cuantas cosas pueden convertirse en un resorte que abre compuertas y nos lleva a la escritura”.

Desde temprana edad tengo en al memoria el poema de Manuel Felipe Rugeles (LA GATA) del volumen ¡CANTA, PIRULERO!

¡Un cintillo de plata
para mi gata!
Porque bebe la leche con nata.
Porque sigue al ratón y a la rata.
Porque es novia del gato pirata.portada canta pirulero

Toda su fortuna
le dará la luna.

Tal como esta gatita ninguna
hoy con toda la historia gatuna,
con sus ojos color aceituna.
Recojamos flores
para sus amores.

Que en su boda tendrá mil honores.
Los padrinos, dos gatos mayores
y un cortejo de gatos doctores.

Para que nos hable de este magnifico libro traigo al poeta J. A. Escalona Escalona, él, explica:   “¡CANTA, PIRULERO! Es uno de los mejores poemarios para niños que ha escrito un poeta de nuestro idioma. Manuel F. Rugeles ha tomado –selectivamente- las experiencias propias de la infancia y, ordenándolas en síntesis creadora, las ha transformado maravillosamente en una poesía incontaminada de intenciones didácticas y pueriles verbalismos”. También es preciso el comentario de Ana Mercedes Azuaje de Rugeles: “Una poesía noble, bellamente pura; una poesía que brotaba de su ser como el agua cristalina de un manantial, una poesía que era ya la exaltación hacia las grandes maravillas del mundo”. En el poema EL VERGEL se nota una reciprocidad anímica, incorpórea, a la vez tangible y presente con la naturaleza, en este caso con una flor, escuchemos:

Ha nacido
la luz del clavel.
Ya se viste
de rojo el vergel.
Hay olor
de canela y de miel.
La flor
para ella.
Y el sí
para él.

ANDRES-ELOY-BLANCO-FOTO-325x350Andrés Eloy Blanco (1897-1955). En su poemario PODA conseguimos una serie de textos que el autor ha denominado Bestiarios, poemas que pueden y deben estar en cualquier antología de poesía infantil, allí juegan un papel importante la economía del lenguaje, el humor, la humanización es el ingrediente que más sobresale, conjuntamente con el símil y la metáfora. Es un volumen que bien encaja en la palabras de HAZARD: “Me gustan los libros que les brindan (a los niños) las imágenes por ellos apetecidas, escogías entre los reflejos que nos ofrece el mundo en su inagotable riqueza”. Leamos los versos:

LAS GARZAS
¿Es una nube? Es un punto vacío
en el azul…? No, amigo mío,
es un bando de garzas…
Son las novias del Río…

EL MONO
Desde el árbol más alto, donde toca el cielo,
colgado de la cola al pico de una estrella,
con las manos tendidas, nos saluda el abuelo.

Aquiles Nazoa (1928-1976), este poeta jamás separó la niñez de lo adulto, con una magia aqules nazoadeslumbrante toma de las manos las edades y hace de ellas un verdadero mundo de prodigios, la sencillez aunada a lo luminoso, carne convertida en huesos y huesos convertidos en sueños. Armoniosamente lo espontáneo vuela y se convierte en luciérnagas de metáforas que navegan tanto en el cielo como en el mar, todo lo que tocaba lo convertía en poesía, sin dejar por fuera el mundo donde el hombre hace y deshace. El poeta Efraín Subero lo dibuja de esta manera: “Poesía para niño. De la mejor. De la que no se pierde en abstracciones retóricas que nada dicen al pequeño lector”.

FLASH                                                      CUNA, POEMA DE LAS MANOS
Una blanca regata                                   Nena
de espumas rotas,                                   -chocalatín para la niña buena.
un milagro volando:                               Nena, mi amor
cinco palomas                                         -un guante azul para la flor.
¡Adiós, postales!                                       Esa, para mis cabellos:
Cinco las palomitas                                   esta, para mi corazón:
remando el aire.                                       ¡qué bien se siente mi tristeza
entre las liebres del señor!

Luis Barrio Cruz (1898-1967). Cuando uno lee el poema DEFINICIÓN.

“La chicharra
es una hoja seca
que canta”

Inmediatamente se piensa en la gran capacidad que tiene la metáfora en transformarse en juego, en ser una verdadera hipérbole, es decir de lo inmenso se llega a lo pequeño y de lo chico se eleva al infinito, es cuando nos damos cuenta que indudablemente los niños son sin duda grandes poetas, porque si un adulto hace a la chicharra una hoja seca, los chiquillos vuelan en pedazos de madera, no solamente eso, también conversan las niñas con muñecas de trapo. En, YO ME QUEDÉ TRISTE Y MUDO, se nota el manejo de la poesía con ritmo, versos donde la humanización engalana a toda la naturaleza, árboles, animales, nubes, ríos, lucero, cobran vida y entablan una conversa con el escritor, escuchemos: “Me refirió el arrendajo / lo que dijo el algarrobo, y el algarrobo señero / lo que oyó pitar al toro. /El lucero de la tarde / contóne un lance del pozo / y el pozo habló de la nube / en su lenguaje más hondo. /La brisa murmuró cuentos / y los pelados rastrojos / Yo me quedé triste y mudo / mirando el cielo redondo”. Nadie duda que Luis Barrios Cruz, no era un niño cuando parió estos versos.

Velia Bosh (1930), esta poeta, toda la vida dedicada a la escritura, se puede decir que vive con ella, sus textos echan por la borda lo retórico y dejan entrar la luz creativa de lo espontáneo, juguetones los versos se vuelven ríos cristalinos con imágenes que la sonoridad colorea: “Tengo un soldado de plomo / y también tengo un cañón. /Tengo un avión bombardero / y un capitán de cartón. /Anoche jugué con ellos. /Me venció mi capitán / Tengo un dedito cortado; ¿Me curas ahora, mamá?
Morita Carrillo (1921-1998) Esta venezolana es quizás la máxima exponente de la poesía escrita para aquellos seres siempre andan con los sueños a cuestas, con el animismo de compañía. El escritor Pedro Pérez Perazzo comenta: “Morita Carrillo, la Morita de los niños, la del verso que juega a las rondas de Doñana, asiste a festivales de rocío en los azules jardines del Niño-Dios y aprende las letras en el delicioso saloncito de su kindergarten de estrellas”.
“Allá viene / el grillo rubio / que come / toronjil. /Pone su papel / de música / sobre / diminuto atril. /Qué feliz / llega Doñana /Su linda / capa de canas / brilla más / porque es abril”
“Dentro de mis / gavetas / fue donde / Ratón Pérez / halló a Cucarachita / ¿En qué cofre / en qué arcón / en qué alacena / halló cucarachita / el traje / de la abuela? / Lo cierto es / que al realizarse / la ceremonia Nupcial / la novia / había abandonado / su feo traje / de hermandad. / Era bonito / el vestido/ el vestido / como delgada / azucena. / Tenía vistosa cola / de longitud / sin igual. (Fragmento).

morita carrilloMorita Carrillo: “Si recordamos que el mundo infantil gira dentro de la órbita de la belleza, será fácil reconocer, que la poesía es un elemento natural” “¿Debe el niño comprender cabalmente la poesía que se pone a su alcance? La respuesta categórica es, no. La poesía no revela claramente sus secretos; por eso precisamente es la poesía”.

Jesús Rosas Marcano (1931-2001). En este creador lo frecuente o cotidiano es tratado con una óptica del que sabe que lo lírico se vigoriza con los tonos poéticos, nada de perder la cadencia, aunque la palabra se trate con cierta energía o vivencia. La emoción aunada al humor hacen un delicioso pastel de creatividad. Conseguimos que algunos poemas son breves, parecen pinturas vivientes:

“Señor búho,                                     “El chivo                                          “ La gaviota
la luna                                                nos reclama el respeto,                   se compró una tijera
te va a alumbrar                               con esa  barba larga,                       y comienza a amolarla
los ojos.                                             con esos ojos serios.                         Sobre la espuma fresca.
El sigue                                              Sus cascos duros                               Ya vuela el barco,
tan tranquilo,                                    cortan filo de acero”                         ya descose la vela,
indiferente, sordo”                                                                                      ya corta el agua
que arde
bajo el sol de candela.

Chamario-textoEugenio Montejo (1938-  ) Es digno de aparecer en esta mirada a la poesía infantil venezolana, porque como Eduardo Polo nos regala unos versos ocurrentes, experimentalistas, graciosos, con cierto rasgos de absurdo: “La bici sigue a la cleta / por una ave siempre nida / y una trom suena su peta…/ ¡Qué canción tan perseguida! / El ferro sigue al carril / por un alti casi plano, pero sigue al jil / y el otoño a su verano / Detrás del hori va el zonte / detrás del ele va el fante, corren juntos por el monte / y a veces más adelante. / Allá se va la canción / en un aero, todo plano, / y con ella el corazón / escrito en caste muy llano”.

María Clemencia Camarán (1900-1970) con un lenguaje emocionante y lleno de todos los recursos literarios nos entrega un gato que tiene más facultades que el mago Merlín, un gato donde convergen a granel todas las circunstancias, un gato tal real como imaginario. “Resorte de terciopelo, / bisagra de cuatro patas, / cerradura vertebrada / de la celda de las ratas, / para las rondas nocturnas / te dio el diablo chapines / de estambres electrizados / en silencios de jardines. / Solterón de los tejados / poeta de los run runes / ensartados en la esgrima / de los zarpazos impunes, / cada noche de aquelarre / se crucifican vampiros / en las cruces encendidas / de tus ojos amarillos./ Bailarín de los calambres, / ladrón de lunas anémicas, / ¿Quién te enseñó a empelotarte / como una borla académica? / Para el ritmo de la sombra / que se fuga en cuatro patas, / abres un compás de espera / frente al pudor de las ratas. / Ladrón de las alacenas bisagra de cuatro!”.

Halida Figueira de Valero (1918 -    ). De ella dice el poeta Alfredo Silva Estrada lo siguiente: “Hoy, al encontrar de nuevo sus poemas crecidos en intensidad y frescura, ha sido como palpar en ellos otra vez, saborear en ellos las zonas más bellas de mi infancia. Oigamos, VESTIDO DE MARILÚ: “Con un retazo de lana / voy a vestir a mi muñeca, / tendrá una falda muy larga / y su chaqueta de pana / Con menudos zapatitos, / Marilú se va de fiesta. / Con su lazo y sus moñitos, / linda va a estar mi muñeca!”.

Carlos Aguirre Fulgado, una gran sonoridad es la constante en la poesía de este escritor de teatro, cuento y otros géneros literarios. El animismo toma vida, haciendo los textos verdaderos seres vivientes, es innegable que los niños o cualquier lector los toma por las manos y se van de viaje por el universo. Son pinturas vivientes donde algunas veces el humor se transforma en jugarreta y la metáfora es un personaje principal. “Un barco velero / cayó en alta mar / bajó de los cielos / se puso a nadar /. Un barco velero / con forma de arroz, / bajó de los cielos / cargado de tos/. Un barco velero / dibujado aquí / bajó de los cielos / a buscarte a ti. Un barco velero / de olor a jabón / bajó de los cielos / pisó un atolón.
portada carlos ildemasrLos textos quedan en la memoria para siempre: “Dueño soy del mundo / rey de lo profundo. / Hago lo que quiero / siempre con esmero / Si nombro la luna / tengo una fortuna. /Y si digo tierra / la gente se encierra / Lara la la la / Lara la la la”.

Carlos Ildemar Pérez Hernández (1964): El libro ¡A QUE NO ME COME EL GATO! Es la historia de un micifuz que incursiona por miles de vericuetos, humanizado va de tropelía en tropelía, pero un ratón inteligente siempre le agarra la delantera. El volumen es un cuento-poema o un poema-cuento, los dos cumplen a cabalidad su rol literario: “El gato tiene una sombra / tan gigante como una montaña, / tenebrosísima y llena / de trueno a la vez. / Cuando aparezca / por las esquinas del pan / cerca de donde viven / todas las patas de las mesas / buscaré conversar / con esa sombra montaña / y le propondré / que en vez de perseguirme / vaya mejor detrás del gato / que es de su tamaño”.
En OLAS PARA NIÑOS NAVEGANTES, la palabra se vuelve un cosmos donde caben todas las posibilidades poéticas: “Dentro / de un grano de arena / Navegan / Todos los ecos / del mar”.
De ¡TANTARANTÁN!, incluyo, EL PAÑUELO CULPABLE: “Un pañuelo / una mano / un pañuelo esconde una mano / la mano desaparece / y el pañuelo / va a la cárcel de por vida”. Lo travieso y lo ocurrente con más vida que un gatuno, el verbo cumpliendo el papel de prestidigitador.

rabipelaoJosé Gregorio González Márquez (1965): “Por las riberas del río / por los senderos del mar / va soñando la tortuga / la luna quiere alcanzar / Jugar con la media luna / con la luna enera nadar / sobre las aguas azules / en los arrecifes de coral / Oye luna de nácar / dime cuán alto estás / podrá la tortuga marina / en tus predios retozar / la tortuga ha despertado / y para sorpresa está / la luna su traje de plata / bañándose en el mar”.  De esta creación opina el poeta Yony Osorio: “El todo que es uno está configurado como un extenso arco sostenido de imágenes luminosas, en movimientos, sonoras, odoríferas, y sensuales en el que por un instante el hombre-niño y la tortuga se deleitan en comunión con la naturaleza. He allí un paisaje marino presidido por la luna, pintado con las palabras que sólo un poeta nos suele brindar”.
De RABIPELAO, siempre leo el poema VELETA. “¿Y el gallo dónde está? / aún no ha cantado / espera que lo despierte / el viento alado / y lo haga bailar / de norte a sur / en el tejado” El creador nos da una pintura donde galopan los versos transformados en palabras misteriosas y a la vez tangibles.

Giondelys Montilla Santiago. El vate toma objetos y a través de imágenes, símiles y metáforas, los transforma en mundos reales e imaginarios y originan cosmos de esparcimiento y maravillosidad: “Bajo mi almohada duerme un Hada / azul como la noche / azul como mis sueños / duerme cuando yo juego / juega cuando yo duerma ¡Hada azul, Hada dormilona, Hada juguetona! ¡En mí cama juega un Hada”.
En el poema FIESTA, vemos que los cuatro versos son todos metáforas: “La luna es una sonrisa grande / las estrellas son bailarinas pequeñas / las nubes son canciones blancas / y la noche es una fiesta” Aquí bien podría aplicarse las sabias palabras de León Sumerlian: “El escritor debe tener un toque de locura que se podría llamar una habilidad innata que, desarrollada y perfeccionada, conduce al dominio de una técnica. Ese toque de locura no puede aprenderse. Sin embargo, la técnica sí”.

Omira Bellizzio Poyer (1970) de LOS SECRETOS DE LA LUNA, he tomado dos textos donde la humanización tiene protagonismo y conjuntamente con la imaginación crean caminos llenos de huellas, son pequeñas historias que gracias al lenguaje fantástico la recreación se hace presente, en PALACIO DE SUEÑO, observamos: “¿A dónde / va de luna? / Al palacio / de los sueños / La virgen / con su pañuelo / le va señalando / el sendero”. Veamos, LA ARDILLA: “la ardilla / es una gimnasta / sube y baja / de las ramas. / Otras veces / más osada / se encarama / hasta su cuna /. Allá descansa / tranquila / en los brazos / de la luna”.

Jamás con una mirada se abarca el universo, siempre quedan estrellas para la próxima vez.

About these ads

5 pensamientos en “Una ojeada a la poesía infantil y juvenil en Venezuela

  1. GRACIAS por esta nota tan buena, tan profunda sobre la poesía…

  2. LUZ MARINA ALMARZA dice:

    Cuando leí el título pensé que ibas JGM a hablar sobre la poesía de nuestro amigo David Figueroa, que es variada y algo numerosa. Un artículo que el autor nos da unas pinceladas maravillosas sobre la poesía infantil venezolana por ser un excelente lector y estudioso de ella.

  3. muchas gracias por compartir estos poetas, que reflejan verdaderamente una niñez vivida. Siempre se dice que a los niños no le gusta la poesía, eso es una falsedad,. Estuve hace muy pocos días con niños de diferentes colegios privados y realmente preferían y adoraban los poemas. Ellos los sensibilizan, los emocionan y les producen placer. Porque al fin y al cabo la poesía es el arte de la palabra.
    Zunilda Borsani

  4. Ángela dice:

    Gracias José Gregorio, no conocía a estos poetas. Me han gustado mucho y me lo he pasado muy bien con todos los poemas.
    Besitos de la abuela Ángela.

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s